29 abr. 2013

Danzaterapia, libérate bailando

La danza es mucho más que una simple expresión del cuerpo; hoy
en día es considerada parte de una terapia alternativa que ayuda a
restablecer la armonía personal, la relación con los demás y con
el medio ambiente.

 

 

Lenguaje natural

Cuando somos niños la primera forma de comunicación que utilizamos es el lenguaje corporal, aquel que expresamos no con palabras sino con gestos, señas y movimientos. Sin embargo, con el paso de los años y el ajetreo de la vida cotidiana, lo olvidamos y damos más importancia a las palabras.
Pero el lenguaje corporal comunica más de lo que imaginamos, manifiesta el tipo de personas que somos y lo que pensamos, aquello que las palabras no pueden decir por sí solas, lo que queremos ocultar.

Antecedentes

Desde la antigüedad, la danza ha servido como medio de expresión del ser humano; no obstante, fue a partir de los años 40’s cuando, gracias a la práctica de la danza moderna, se retoma con fines terapéuticos y surge oficialmente en Estados Unidos como especialidad.
La danzaterapia se define como el uso psicoterapéutico del movimiento como proceso, cuya finalidad es integrar al individuo de manera física y emocional. A través de ella, se revelan sentimientos o conflictos profundamente guardados; incluso puede llegar a modificar el autoconcepto que tiene una persona de sí misma.
Es importante mencionar que para que una expresión artística como la danza sea considerada terapéutica, debe fundamentarse en una teoría y no únicamente en la vivencia; de ahí que el uso de la danza y el movimiento como herramienta terapéutica se base en la idea de que el cuerpo y la mente son inseparables. Así se conjunta el arte de la danza con los principios de la psicología.

¿Quiénes pueden practicarla?

Este tipo de terapia es efectiva para atender a niños introvertidos, personas con problemas mentales, discapacidad visual, trastornos alimenticios, depresión, entre otros.Sin embargo, nadie puede negar que al bailar se relaja el cuerpo, la mente se despeja, mejora nuestro estado de ánimo llenándonos de energía y entusiasmo. Además, es un ejercicio que involucra todo el cuerpo sin ser agresivo o excesivamente agotador; fortalece los músculos, aumenta nuestra elasticidad y corrige malas posturas. Por todo esto, se convierte en una excelente opción para cualquier persona que desea sentirse bien y mejorar su calidad de vida.

Beneficios

  •  Incrementa la autoestima, creatividad y productividad.
  •  Puede practicarla cualquier persona, sin importar sexo y edad.
  •  Es un método rápido, efectivo y accesible para todos.
  •  Desarrolla tu sensibilidad favoreciendo la aceptación de tí mismo y de los demás.
  •  Tiene un importante papel en el mantenimiento de la salud física, mental, emocional y espiritual.

 

Más razones para danzar

  1. Explora la comunicación no verbal.
  2. Permite disfrutar con el movimiento y la danza creativa.
  3. Desarrollas una imagen más realista de tu cuerpo, de tí mismo.
  4. Aprendes a escuchar tu propio cuerpo y a respetar sus ritmos internos.
  5. Contribuye al desarrollo de habilidades de comunicación e interacción.
  6. Mejora las relaciones interpersonales.

15 abr. 2013

Colorantes artificiales ¿cómo nos afectan?

Los colores y los aromas son las primeras sensaciones que se perciben de los alimentos. Desde la antigüedad, se han utilizado colorantes naturales precisamente para hacer más atractiva la presentación de las comidas; lo grave comienza cuando se introducen colorantes artificiales que pueden resultar tóxicos y perjudiciales para la salud.

 


¿Qué son los colorantes?

Son aditivos, sustancias adicionadas a los alimentos que proporcionan, refuerzan o varían su color. Del conjunto de aditivos alimenticios, el grupo de los colorantes es uno de los más polémicos entre los consumidores.
Los colorantes se agregan a los alimentos para mejorar su aspecto o para recuperar el color perdido durante el proceso de elaboración de algunos alimentos. 

Algunos de ellos son naturales, como los colorantes vegetales propios de ciertas frutas y verduras; por ejemplo, el betacaroteno, confiere a frutas y verduras tonos entre amarillos, anaranjados y rojizos y se usa en mantequillas. Pero existen los colorantes del tipo artificial o sintético, de elaboración industrial y que han reportado casos de intoxicación por su contenido en compuestos de cobre, plomo y arsénico; muy tóxicos, para colorear fraudulentamente los alimentos.

Aunque hay colorantes aprobados por las autoridades sanitarias en cada país por no contener sustancias que alteren la salud; por ello ha aumentado la preocupación de los consumidores sobre la seguridad de los alimentos y muchas empresas están revisando la formulación de sus productos, sustituyendo colorantes
artificiales por otros naturales de origen mineral, vegetal o animal (como la cochinilla).

Situación actual

Los alimentos, que no tienen color propio como dulces, postres, botanas, bebidas y productos de alta tecnología de reciente aparición en el mercado (imitaciones de surimi), se colorean artificialmente para hacerlos más atractivos al consumidor.
El problema es que cada día, sin saberlo, estamos consumiendo más aditivos y muchas personas están reaccionando con dolores decabeza, alergias, comezón, irritabilidad, etc. Actualmente, se sabe que algunos colorantes artificiales pueden causar urticaria crónica o incluso asma entre las personas sensibles a sus componentes.
Este es el caso de la tartracina (E-102), colorante amarillo utilizado en pastelería, confitería, verduras enlatadas, productos pesqueros, helados, bebidas de naranja y aderezos para ensaladas, entre otros.
Se están estudiando los colorantes de forma exhaustiva para definir los posibles efectos dañinos sobre la salud; también se han reducido el número de colorantes utilizables, aunque existen variaciones de un país a otro. En los Países Nórdicos están prohibidos prácticamente todos los colorantes artificiales, mientras que en Estados Unidos no están autorizados algunos de los que se usan en Europa pero sí lo están otros
que no se utilizan allí.
La tendencia actual es limitar tanto los aditivos sintéticos, preferir los colorantes naturales y regresar a los ingredientes que antiguamente se usaban para colorear los alimentos como la ceniza, el azafrán, la cúrcuma, las moras o la clorofila.

Recomendaciones

Si presentas algún tipo de intolerancia o alergia a los colorantes, te recomendamos:
  • Limita tu consumo de alimentos altamente procesados y pre-empacados.
  • Que los alimentos frescos sean la base de tu alimentación.
  • Aprende bien el nombre de los aditivos a los que eres intolerante. Algunos tienen varios nombres, por ejemplo la tartracina, también se conoce como FD&C Amarillo No. 5.
  • Revisa las etiquetas de alimentos procesados y empacados.
  • Prefiere vegetales y frutas orgánicas.
  • Pregunta en los restaurantes sobre los aditivos de las preparaciones. Los de comida rápida son quienes utilizan mayor cantidad de aditivos colorantes.